11.15.2016

El POT fija el sur para la vivienda



Concejales y un dirigente de Buga consideran que la Doble Calzada ha logrado separar a la ciudad de la cárcel, sin embargo el desarrollo habitacional va hacia el sur. La cárcel, en el norte, es una vecina poco amigable para proyecciones industriales.

Buga, mira más allá de la cárcel

El Periódico… de nuestra Región abre sus páginas al debate de temas claves para el desarrollo de Buga y el bienestar de sus gentes. En esta oportunidad, la segunda entrega sobre “Las cárceles y el desarrollo urbano”.

Por Fabio Larrahondo V.
falavi2005@yahoo.com
@falavi2005

Tal como “El Periódico… de nuestra Región” lo expuso la semana pasada, las cárceles en los perímetros urbanos terminan por convertirse en barreras contra el desarrollo habitacional, aunque en el caso de Buga, 3 concejales y un exgerente de las empresas públicas consideran que ésta aún no es problema de primer orden, aunque si es una avecina poco amigable para desarrollar una zona industrial prevista en el actual Plan de Ordenamiento Territorial –POT, que tendrá que ser reformado en el 2017. 
Con este y otros informes temáticos, “El Periódico… de nuestra Región” se convierte en tribuna para el análisis de la Buga del presente y del futuro cercano. Las páginas están abiertas para todos los interesados. En esta oportunidad los consultados coinciden en que “aquí no se prevén crecimientos urbanísticos hacia el sector que ocupa la cárcel”, sin embargo también confluyen en que “estamos ante un tema que tendrá que ser abordado en los debates para el nuevo POT”.
El proyecto de acuerdo que llevará a trazar lineamientos para la nueva Buga tiene que ser presentado por el alcalde Julián Latorre Herrada. El estudio debe darse en el primer periodo ordinario de sesiones, ante lo cual los ediles lo deben tener en su poder en breve para analizarlo a fondo.
En su anterior edición, este semanario expuso la tesis “Cárceles, barreras para el desarrollo: llegó la hora de romper el silencio en Buga” y se puso como ejemplo malas experiencias de Cali y Palmira donde barrios se han deprimido por presencia de cárceles en su zona de influencia. Igualmente, como acierto se citó el caso de Jamundí, donde la cárcel de mediana seguridad se construyó en una zona apartada.
Volviendo a Buga, la cárcel es del orden nacional y su manejo corresponde al Inpec, aunque el municipio suele invertir para superar deficiencias que comprometen la dignidad de sus ocupantes. 

Una vía salvadora                     
“Para fortuna de Buga, la doble calzada obra como una barrera   que ha permitido que la ciudad tenga una mirada y un manejo diferente sobre la cárcel, sin embargo no podemos cerrar los ojos y su impacto tendrá que ser analizado en los debates del nuevo POT”, expresó la concejala Alba Estela Anacona, quien agrega que “tampoco podemos desconocer que su presencia genera una población flotante los días de visita y son personas que demandan atención y servicios”.
Agregó que en el área en que se encuentra “la cárcel coexiste con el Matadero y otras áreas que son del municipio, algunas de las cuales tendrán que ser recuperadas, aunque es una tarea muy difícil”. La concejala Anacona va más allá y no descarta que a futuro la ciudad tenga que pedir al Inpec la reubicación “y ojalá se haga en un sitio bien lejano, donde no genere problemas. El futro hay que planificarlo”.
Para Alba Estela Anacona “Buga tiene su vocación urbanística opuesta al área donde está la cárcel, zona que se considera apropiada para el asentamiento de industrias y empresas”.

La vivienda… al sur
Otra de las voces consultadas es el concejal Carlos Londoño, quien asevera que “hasta el momento nuestra ciudad no se ha visto muy afectada por la presencia de la cárcel, dado que no se tiene previsto que crezca hacia ese sector, pero no se puede negar que las cárceles en las ciudades generan cierta estigmatización y muchos problemas, por eso en un pasado reciente rechazamos el establecimiento de un centro de retención para menores, impulsado desde el gobierno nacional por el entonces alto comisionado para seguridad ciudadana, Francisco José Lloreda”. Pensaban invertir cerca de $26.000 millones, “pero los problemas que vendrían serían muchos, tal como sucede con el centro Valle del Lili, en Cali, donde hay riñas y fugas”.
En sus declaraciones afirmó que “el actual POT –Acuerdo #068 del año 2000- establece que el norte es para zona industrial, mientras que el sur es para vivienda. Claro que la cárcel frena cualquier intención de generar barrios en esa área, eso no se puede perder de vista”.
Sobre la cárcel, Londoño va más allá y asevera que ésta tiende a ser ampliada “porque Buga es cabecera de Distrito Judicial y cobija casi 28 municipios, además de recibir internos de otras zonas del país, es una realidad que suele generar inversiones por el municipio, pues se llega a condiciones críticas de saneamiento básico”.
Carlos Londoño, también coincide en que el tema de la cárcel es obligatorio en el debate del nuevo POT de segunda generación que este Concejo abordará en el 2017. Me parece muy interesante que El Periódico allá puesto el tema sobre la mesa”.

La vivienda al sur
El concejal Juan Pablo Ramírez Molina, concuerda con quienes estiman que la Doble Calzada ha trazado un límite que ha beneficiado a Buga en cuanto al funcionamiento de la cárcel, pues no ha permitido que se desarrollen planes de vivienda en esa zona del norte de La Ciudad Señora.
Recordó que en el pasado la cárcel estuvo en zona urbana y hubo que dar una dura batalla hasta lograr su traslado al sitio actual y su manejo es por parte del Inpec, sin embargo el municipio le invierte para elevar condiciones de dignidad a los internos. “El Concejo no ha sido ajeno y por eso el tema ha sido tratado varias veces”.
Agregó que el área circundante a la cárcel “se ha ido abriendo paso una zona industrial con instituciones públicas, como Buga Aseo y el Matadero Municipal, además de un taller de tráileres. Creo no equivocarme al decir que la cárcel donde está no ha sido problema para el crecimiento de Buga”. 
Destaca que “la gran cantidad de personas que acuden a las visitas generan un comercio bastante activo para tiendas, cafeterías y otros locales que se han venido montando en el área vecina”.
Para el concejal Ramírez Molina, la tendencia del crecimiento habitacional de Buga está claro: va para el sur y la cárcel está en el norte.

Cárceles sí son barreras urbanas
“El Periódico… de nuestra Región” sobre el tema de la Cárcel de Buga quiso conocer la opinión del Carlos Cruz Rivera, quien fuera candidato a la Alcaldía, lo mismo que Gerente de la Empresa Aguas de Buga y actual Jefe de Control Interno de Telepacífico… y he aquí sus apreciaciones:
- “Sin duda que las cárceles sí son berrera para el desarrollo urbano, porque provocan devaluación de las viviendas; igualmente generan problemas de inseguridad, a lo que se suma que al recluir delincuentes procesados y/o condenados por largo tiempo hace que aliados se establezcan en barrios vecinos y provoquen inseguridad y otros problemas de mucho cuidado”.
A lo anterior Carlos Cruz agrega que “en Buga hemos entendido que la zona donde está la cárcel no es para vivienda, por eso durante mi gerencia no realicé proyecto alguno de servicios públicos de gran envergadura. No se justificaba una inversión millonaria sin posibilidad de obtener la recuperación de la inversión, el costo/beneficio no era, ni es positivo, ni atractivo”.
Considera que el Concejo tiene la responsabilidad de seguir trazando la ruta del desarrollo del municipio en el POT a definir a comienzos del 2017.

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