Historia que dejaron un hombre y una familia en Buga
Muchos de los bugueños recordamos con nostalgia a un hombre que se destacó en la ciudad por su civismo y colaboración con el municipio, emprendedor de obras en beneficio de las comunidades; perteneció a muchas de las entidades de Buga, que sólo buscan servir a los más necesitados.
Don Ignacio Cuadros, un hombre constructor que nos dejó como legado la construcción del actual cementerio católico y la cruz que existe a la entrada, elaborada con sus propias manos, además la entrada antigua al hospital San José que aún se conserva, y construcción y encerramiento del parque Cabal en la segunda década del siglo pasado. Don Ignacio era pariente de Ángel Cuadros, fundador del Hospital San José. A raíz de la labor que hacía, incursionó en la elaboración de tubos de cemento y macilla en la ferretería “Normandía” en la calle 5 entre carreras 12 y 13 donde existe actualmente un centro comercial, negocio que inicia con don Absalón Cuadros, motivo por el cual su hermano Manuel también incursiona en los negocios de Ferretería y funda la Ferretería Cuadros, ubicada para la época en la carrera 13 con calles 6 y 7 frente a la Alcaldía municipal. una vez fallece Manuel, el señor Absalón compra la ferretería y a principios de los años 80 la traslada a la calle 6 No 11-39 y emprende su propia empresa con su señora Nelly Gutiérrez y sus hijos Fernando, Carlos y Héctor Diego.
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Aficionado a los caballos, era un hombre de buen humor, solidario con la comunidad y amante de su familia y fue quien inició de las famosas reuniones que hacían en una finca diferente cada quince días con sus amigos Luciano Berrío, Rodrigo Tenorio, Fabio Rengifo, Mario Ramírez, Libardo Cuadros, entre otros.
Don Absalón Cuadros Cuadros, fue secuestrado en el mes de julio de 1986 y mediante un operativo realizado por la Policía con el comandante de la institución del Valle y Buga, logran ubicar a los secuestradores en una casa del barrio Alfonso López de Cali; pero viéndose atrapados, uno de los sujetos asesina a su propia esposa y su pequeña hija, a otro de sus compañeros secuestradores y a don Absalón; después de 12 horas de enfrentamiento con la policía es dado de baja. En el lugar de los hechos fue encontrado un arsenal y elementos explosivos, ya que según las investigaciones esta persona pertenecía a un grupo subversivo, para la sorpresa de los investigadores, lograron establecer que este sujeto había sido trabajador del señor Cuadros en una de sus fincas.
“Estos hechos enlutaron a Buga, ya que para la época la ciudad no había
vivido una situación similar.”
vivido una situación similar.”
De esta manera nos dejó un hombre altruista que sólo sirvió a Buga. A sus familiares los más gratos recuerdos de don Absalón y nuestra solidaridad por siempre.