8.19.2014

Urbanización Santa Rita tiene verdaderos dolientes

Redacción Buga
El Periódico

En muchas ocasiones no se requiere de ser un dignatario comunal, político, hablar mucho, para lograr beneficios del colectivo; sólo basta con el sentir comunitario y ahí se van dando las cosas.
Este es el caso que se vivencia en la Urbanización Santa Rita, donde sin haberse conformado la Junta de Acción Comunal, existen personas que trabajan incansablemente en aras de contribuir con el bienestar del colectivo, ese es don Gabriel Gallego, quien solamente lleva tres años de  haberse instalado en el sector y desde el primer momento empezó a trabajar  en busca de soluciones para el colectivo, quizá, es otro de los legados del señor Álvaro Ramírez Girón, un insigne representante de este programa de vivienda. 
“Lo recuerdo como si fuera el primer día, cuando apenas llegando a esta Urbanización, lo primero que vi fue que en la Capilla oficiaban las misas a la luz de una vela, eso me llamó la atención al punto de indagar lo que sucedía”, dijo al Semanario El periódico don Gabriel, y cuál fue la sorpresa de saber que se habían robado el cableado eléctrico y llevaban más de 4 meses a oscuras y, lo peor, sin los recursos para reponerlas, pero él tocó las puertas de unos amigos y en casi un mes logró que la luz iluminara de nuevo en la capilla.
Esta remembranza para indicar que aun él continua poniéndole el pecho a la brisa en busca de un mejor amanecer, es por ello que  hoy denuncia la manera como unas luminarias de la cancha múltiple sobre la carrera 18, permanecen día y noche encendidas, sin que la empresa Enelar encargada y que cobra el servicio de alumbrado público, se digne reparar este desperdicio.
Lo mismo se presenta en el parque lineal de la Capilla, donde también existen luminarias en igual consumo de energía y nada que las reparan, aunque en este último caso, precisó que en pocos días estarán dándole solución al problema.
Pero no sólo en las luminarias hay falencias, también con la movilidad, donde algunos irresponsables que a bordo de carros y motocicletas, circulan por la calle 3 sur de la Urbanización Santa Rita en ambos sentidos, siendo esta vía de sentido único de oriente-occidente, y como si fuera poco, dice don Gabriel, bajan hasta la carrera 18 y voltean en ambos sentidos sin contemplar que a un lado de la vía queda una cancha múltiple donde niños, jóvenes, adultos, mujeres, se dan cita diariamente a las prácticas deportivas o recreativas; es por ello que están solicitando al Secretario de Tránsito del municipio, que evalué la problemática y autorice la instalación de reductores de velocidad sobre la calle 3 sur y la carrera 18 de la Urbanización, para disminuir la velocidad automotor y evitar accidentes futuros.
También eleva una petición al Secretario de Planeación municipal, para que adecúe la instalación de las nomenclaturas esquineras y así desde propios y visitantes puedan identificar las direcciones con plena seguridad. “Es tanta la urgencia que reviste la ubicación de estas nomenclaturas, que están pensando en  hacerlas en acrílico e instalarlas en las casas de cada esquina para que  quienes llegan en busca de una dirección se puedan ubicar con facilidad”, expresó el líder cívico Gabriel Gallego.
Ahora, y por fortuna, cuenta con 300 árboles que recientemente fueron plantados y apadrinados por las familias de la Urbanización, aireando este hermoso paisaje urbanístico enclavado en el occidente del municipio.

Olores a barro podrido emana vertedero de aguas servidas

Redacción Buga
El Periódico

A raíz de la fuerte ola de verano que se registra en Colombia, y donde Guadalajara de Buga en el Valle del Cauca no es ajena a la situación, un panorama desalentador rodea los moradores de los barrios Aures y de la Merced, en especial este último quienes reciben casi que de frente los  fuertes alores a podrido, provenientes de las aguas servidas que caen al rio Guadalajara de los desagües del barrio Aures y sus alrededores.
Resulta inaudito que en plenas goteras del centro poblado del municipio se registre esta contaminación al afluente hídrico, del cual se surten los moradores de la zona rural plana como es en la Palomera, El Porvenir, además de ello, si se cuenta con un sistema de alcantarillado que a cielo cubierto conduce el agua hasta la parte más baja, ¿por qué desde hace años las entidades encargadas de ello no le han prestado atención?.
Según los afectados, también los pestilentes y fatigantes olores invaden el ambiente en el conjunto residencial Portales del Río, indican que en horas de mucho sol y al caer la tarde resulta insoportable permanecer en las viviendas ya que los  olores a barro podrido se riegan por todo lado, esto acompañado de moscas, mosquitos y zancudos.
El vertedero de aguas residuales queda en sentido sur- norte evacuando en el afluente hídrico con la sabida contaminación que por años no se le ha prestado atención y en esta época aunque en el Valle del Cauca y Buga no se registran sequias, si se generan inconvenientes de salud entre las gentes que residen cerca a este vertedero y deben soportar los  fuertes olores.
Los areneros quienes obtienen el sustento diario para sus familias de esta actividad riesgosa, manifiestan que en la parte baja del rio después de las paralelas del tren, no se puede trabajar ya que la contaminación del agua es alta por  las aguas servidas que se arrojan al rio.
Entre los areneros se han presentado brotes de infecciones en la piel, también respiratorias, porque estas personas en aras de  conseguir el pan diario para sus familias, ponen en riesgo sus vidas extrayendo material de arrastre de la zona afectada, ya que no encuentran  el material en la parte de arriba.
Galo Alfonso Rojas Cobo, líder cívico del barrio La Merced, se pronunció sobre el particular indicando que en reiteradas oportunidades se ha hecho saber de este malestar general ciudadano a las autoridades ambientales del municipio, quienes han hecho caso omiso a estas quejas, en igual manera lo han dado a conocer a la policía ambiental, el ministerio de minas para que se pongan los correctivos del caso y no ha sido posible, ya que como areneros se encuentran amparados por la reglamentación de extracción de material de arrastre, indicó.
Ahora esperan que no se dé más vueltas al asunto y se cumpla con lo establecido y acordado en las reuniones con las comunidades del sector antes mencionado, y así erradicar este foco de infección y contaminación ambiental.

Vendedores de la Satélite fueron instalados en sus locales

Redacción Buga
El Periódico

Otra de las obras de gran importancia que se adelanta en Buga, es la remodelación de la galería Satélite, edificación que requería una adecuada y pronta intervención para mejorar su presentación y mantener vivo el aspecto arquitectónico del pañuelo que la recubre.
Por ello fue necesario el traslado temporal de los arrendatarios de la galería a una zona aledaña para que continuaran sin contratiempo su labor comercial.
Ante la inminente entrega de la obra y la necesidad de ubicar a los comerciantes en los nuevos y adecuados locales, la gerencia de Buga Abastos, instituto descentralizado que tiene a su cargo la administración de las galerías, convocó a una reunión extraordinaria a los usuarios de los puestos de la Galería Satélite, ayer viernes 15 de agosto, a efectos de socializar el procedimiento de reubicación de los comerciantes estacionarios, usuarios de los puestos inscritos en la base de datos del instituto.
Cada arrendatario debió acudir personalmente con su documento de identificación vigente, y en caso de ser representado por un tercero, éste se presentaría con un poder por escrito.
El tema de asignación de los locales no tuvo tropiezo alguno, puesto que se respetó la tenencia de los mismos desde hace muchos años, lo que facilitó en gran parte el proceso y fue bien acogido por quienes en adelante deberán velar por el cuidado, higiene, espacio público para los clientes, al igual que los pagos oportunos del canon de arrendamiento.

Buga está preparada para atender emergencias forestales

BUGA - En alerta se encuentran autoridades departamentales y municipales ante la inminente llegada  del fenómeno del Niño al Valle del Cauca. 
El coordinador del Comité Municipal para la Gestión de Riesgos de Desastres y comandante del Cuerpo de Bomberos de Buga, Harold Álzate, manifestó que por las altas temperaturas se hace necesario adoptar algunas medidas que eviten incendios forestales en zonas específicas; la mayoría de incendios forestales se presentan por acción humana, ya sea de forma intencional o por descuido, por eso es de suma importancia que la ciudadanía ayude a prevenir estas situaciones y evite realizar actividades que propicien incendios.
Álzate Tejada pidió a la comunidad no arrojar basura ni material inflamable a zonas verdes o de alta o baja vegetación, evitar realizar quemas de toda índole, no cocinar alimentos al aire libre ni en lugares boscosos o cerca de la ribera del rio, no arrojar al suelo cigarrillos ni fósforos, así mismo pidió denunciar cualquier situación o persona que atente contra la fauna y la flora. 
“Desde el Comité Municipal para la Gestión de Riegos de Desastres estamos atentos a cualquier situación de emergencia que se presente, todos los organismos de socorro están atentos a prestar sus servicios para la atención de este tipo de emergencia, cada municipio se está preparando y hay un protocolo determinado”, puntualizó el capitán Álzate.

Líder cívica alerta sobre presencia de caracol africano

Redacción Buga
El Periódico

Honda preocupación ronda entre los habitantes de los barrio del norte de Guadalajara de Buga a raíz de la proliferación del molusco caracol africano en la carrera 13 con calle 31, exactamente donde está construido el templo parroquial; indica la líder cívica del sector Aracelly Velásquez García, que en el sitio han venido apareciendo unos caracoles africanos, lo que genera un peligro para la comunidad en este sector ya que habitan muchos niños.
Desde África llegó a Colombia, para quedarse, un visitante indeseado, su nombre científico es Achatina fulica pero se le conoce como caracol gigante africano. Este molusco ha prendido las alarmas por ser un peligro para la salud de las personas y de sus mascotas; incluso para las plantas de cultivo y para la vegetación nativa. Se le considera una plaga, pues el invasor se reproduce rápidamente en nuestro país, donde no tiene mecanismos naturales para su control.
La honda preocupación es que los pequeños de manera incauta toman estos moluscos y buscan recrearse con ellos sin que tengan el conocimiento del riesgo inminente,  de ahí que la responsabilidad inicial recae sobre los organismos de salud de Buga para que  ejerzan un operativo inmediato de la recolección de esta especie y los retiren del sector, al igual que adelantar una jornada de limpieza por parte de Ornato y Embellecimiento para que no queden nichos donde  se críen los caracoles.
Este molusco es un peligro para la vida humana porque su baba puede transportar parásitos que se trasmiten a las personas y desencadenan enfermedades cerebrales y digestivas que pueden ser fatales. También puede portar parásitos que afectan a perros y gatos, incluso dispersa patógenos para algunos cultivos. Además, con gran apetito se alimenta de todo lo que encuentra a su paso, como plantas de importancia agrícola y forestal, basura orgánica y heces.
La líder cívica Araccely viene enfatizando en esta problemática la cual no ha sido, según ella, atendida por ningún órgano ambiental, de salud o ecológico, por ello espera que ante esta denuncia pública que se hace a través del semanario El periódico se logre contrarrestar este peligroso flagelo de salud.
Con menos de un mes de nacido, el caracol africano es de concha redonda, traslúcida, ámbar y con lunares negros; luego se torna alargada, opaca, con líneas verticales en diferentes tonos de marrón, amarillo, rosa y beige; tiene un borde delgado muy afilado y del mismo color que la concha, empieza a reproducirse desde los tres meses cuando su concha mide cerca de 7 cm y a medida que crece aumenta su capacidad para poner huevos. Cuando alcanza los 13 cm puede poner hasta 450 huevos cada 20 días y logra vivir cerca de 8 años.

Líderes comunitarios capacitados acerca del control de moscas

Redacción Buga
El Periódico

El pasado miércoles 6 de agosto se convocó a líderes comunitarios, representantes de asociaciones de usuarios de los servicios de salud y comunidad en general, para una capacitación sanitaria para el control de moscas, teniendo presente las inquietudes que la misma ciudadanía ha manifestado ante la proliferación de estos insectos en diferentes sectores de la ciudad de Buga, por lo que se contó con la presencia de voceros comunitarios, a quienes se les dio la respectiva información relacionada con el plan de fumigación que se coordina desde la Secretaría de salud municipal.
Cabe indicar que atendiendo estas preocupaciones de la comunidad, desde el jueves pasado se iniciaron charlas dirigidas a propietarios o responsables de supermercados, tiendas de cadena, centros comerciales, restaurantes y negocios de comidas rápidas, para que mejoraran sus acciones en el mantenimiento de los niveles de limpieza y aseo en sus respectivos lugares, para con ello evitar la generación de focos que atraigan o propaguen la presencia de moscas.
Se continuarán las acciones necesarias para ir superando dicha situación, gracias a la labor articulada que se realiza con las secretarías de Gobierno, Agricultura y Fomento, empresa de aseo y la CVC, siempre y cuando se cuente también con la acogida de las recomendaciones por parte de la comunidad. El evento de capacitación con los líderes convocados se cumplió en el auditorio Daniel Alfonso Ortiz Montoya, de la alcaldía municipal.
De la misma manera se dio a conocer por parte de la Secretaría de salud municipal, que las aspersiones para  controlar el vector de la mosca y los zancudos en esta ocasión dieron inicio en los barrios del sur correspondiente a las comunas, 2, 3 y 5, donde se ha propagado su presencia y así evitar inconvenientes de salud entre la población.
En igual manera los trabajos en el control de sumideros son realizados por técnicos de la Oficina de Saneamiento Ambiental, quienes se encargan de aplicar el insecticida y larvicida durante los recorridos por los sumideros existentes en las diferentes calles del municipio.
Todo esto se hace con el propósito de evitar que estos depósitos de agua se conviertan en criaderos de larvas del mosquito transmisor del dengue (Aedes Aegypty) y a la vez, se insiste en la recomendación a la comunidad, para que en sus casas no generen depósitos que queden expuestos a lo mismo, ni tenga cúmulo de elementos inservibles que también puedan ocasionar focos para la generación de insectos.
Las labores de control de sumideros se iniciaron en la zona centro de la ciudad y, acorde a un plan de trabajo, se extenderá hacia otros sectores.

8.12.2014

Templo Nuestra Señora de la Merced

Redacción especial: 
Alberto Marino Castillo Patiño
El Periódico

Construido inicialmente como capilla, resultó muy afectada tras el terremoto del 9 de julio de 1766 y después de la demolición de la ermita en 1918, se trasladan allí los enseres de aquella. El levantamiento del actual templo inicia en 1951. Los capuchinos se trasladan en 1955 y el 31 de agosto de 1967 se transforma en parroquia. Después que la comunidad capuchina emigra para Pasto en 1999, se ordena la supresión de la parroquia en el año 2000, dignidad que le es restituida en 2008.
El primer templo correspondía a una capilla similar a los de su época como San Francisco, aunque no podamos precisar la fecha de su construcción inicial, “se cree que fue la misma capilla de Nuestra Señora de Santa Lucía, que contaba con su cofradía”; constaba de tres naves, cinco nichos y la cruz misionera en el frontis. La orden capuchina llegó al templo de San Francisco mediando la autorización del obispo de Cali y se instaló allí el 24 de febrero de 1944, permaneciendo en éste hasta al 11 de diciembre de 1955, cuando se trasladan al convento de La Merced. Para el nuevo templo, el maestro ebanista Bernardo Herrera, fue quien armó el altar y las puertas, misma persona que junto con el maestro Isidro Ochoa, confeccionaron los altares y puertas de la Basílica. 
Como queda dicho, al actual templo y convento se traslada en 1955 la orden tercera de los franciscanos, que en Colombia y en otros países se le ha designado popularmente como Capuchinos, por la capucha y el sayal distintivos; sin embargo, ambos nombres significan cosas distintas. La orden de los hermanos menores capuchinos fue creada por el italiano Matteo Da Bascio, en 1528, en Montefalco-Italia, quien pretendía restaurar la regla original de San Francisco de Asís, cuyo verdadero nombre era Giovanni Francesco Bernardone, creador original de los franciscanos tal vez hacia 1208 y aprobada la orden por el Papa Inocencio III en 1209. En la actualidad no existen los capuchinos como tal, pero en cambio hay tres órdenes de franciscanos, reunidas por el Papa León XIII a finales del siglo XIX: primera orden menor de frailes (varones), segunda de monjas o clarisas pobres, y tercera de laicos hombres y mujeres, que no hacen voto de celibato.
La Virgen de las Mercedes es la patrona de los cautivos desde el siglo XVII, su fiesta se celebra el 24 de septiembre con mucha pompa y regocijo por los habitantes de este barrio e incluye una solemne procesión la noche de la víspera.
En 1962 llegaron los sacerdotes maltenses cuyo primer superior fue Fray Joaquín de Malta, sucedido en el cargo por Fray Celestino de Castronovo, en 1965 y quienes se dispusieron a organizar la nueva parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes, creada el Decreto Nº 19 del 31 de agosto de 1967, expedido por el obispo de la Diócesis de Buga, monseñor Julián Mendoza Guerrero. Aunque no acertamos a identificar al diseñador de los planos ni al ejecutor de la obra civil, podemos mencionar que el imponente domo o cúpula octogonal del templo recuerda el estilo románico de las basílicas italianas.
Igualmente es digno de mencionar la labor misionera de Fray Héctor Julio Muñoz, quien pereció lamentablemente en un accidente aéreo cerca de Leticia a su regreso del Brasil en 1984. Del presbítero Héctor Julio, recordamos que tenía fama como exorcista.
El 20 de octubre de 1999, ocurrió el infame asesinato del presbítero Fray Pedro Claver Ramírez (1.5), dentro del claustro a manos de un joven desquiciado. Fray Pedro Claver, oriundo del Departamento de Antioquia, era el líder del movimiento carismático y había sido presbítero en esta misma parroquia entre 1971 y 1975. Según él mismo contaba en anécdotas escuchadas por el gerente de Revista Turista, al momento de su ordenación hacia 1966, ya sabía que sería tentado por el diablo muchas veces y que tenía un enfrentamiento personal con él, razón por la que tal vez, era un reconocido exorcista y sanador espiritual. Igualmente sabía que debía venir a Guadalajara de Buga a cumplir su ministerio sacerdotal. La comunidad abandonó el establecimiento marchándose a Pasto. Mediante Decreto 413 de 2000, el obispo, monseñor Rodrigo Arango Velásquez, suprime la parroquia, anexándola a la Catedral. En estos momentos, se ofician servicios religiosos y se ha restaurado su categoría de parroquia.
Por otro lado, valga mencionar respecto de la orden de las Carmelitas Descalzas, que habían llegado a Buga el 30 de enero de 1945, a petición de la Hermana Julia de la Inmaculada (Leonor Vergara Crespo), carmelita del monasterio de Cali, instalándose provisionalmente en las residencias del señor Carlos Martínez y doña Josefina de Cabal, mientras se levantaba el convento en el que por espacio de muchos años se alojaron, anexo a la actual parroquia de El Carmelo. Siendo comunidad de clausura, de allí pasaron en 1978 a una residencia rural cedida por la familia Azcarate, adaptada y conocida como convento de Bellavista, vereda Miravalle, corregimiento de Monterrey, a 17 kilómetros del caso urbano, donde permanecieron hasta el 10 de enero de 2000. De allí pasaron por corto tiempo al convento recién desocupado de los capuchinos. Esta orden también se marchó de la ciudad hacia Popayán –según parece-, ante su inminente disolución por enfermedad y reducción del número de integrantes.
Finalmente, valga mencionar en referencia al apelativo de “El Gallinazal” con que se conoce este sector del barrio La Merced, que existen dos versiones y ambas pueden ser ciertas. La primera, que tras el templo y el convento existió un matadero público, cuyos desechos se arrojaban libremente en las orillas del río, lo que provocaba una gran concentración de gallinazos. La segunda, que en la casa ubicada diagonal al templo, que perteneció años atrás sucesivamente a las familias Echandía y Molano, entre otras, funcionó el Cabildo Municipal, cuyos ediles iban vestidos de riguroso sacoleva, asomándose a las ventanas, lo que generó entre el pueblo, gracias a la similitud, una referencia burlesca. Esta propiedad ante su avanzado deterioro, actualmente amenaza ruina.
Tanto de este sitio, como de la propiedad vecina por la calle 3ª, donde vivió el gerente de Revista Turista parte de su infancia entre 1973 y 1974, se descubrieron entierros, que eran pequeños tesoros constituidos por monedas o pertenencias que dejaban antiguos moradores, para resguardarlas y prevenir quizás los saqueos durante las numerosas  guerras  que  ha vivido  nuestro  país.  Para  ello  se  usaba  casi  cualquier  parte  de  la  casa,  pero especialmente el suelo de una habitación, cavidades abiertas en las gruesas paredes de adobe, bajo la grada inferior de las ventanas arrodilladas o en los patios, indicando la posición con un árbol determinado.
Culturalmente entierros y guacas son muy diferentes no sólo por su origen sino por su propósito. Mientras el entierro pretende ser una provisión para ser usada posteriormente por el mismo propietario, sus herederos o incluso otras personas que según se dice, puede escoger aún “después de muerto”; la guaca, de carácter necesariamente rural, no pretende ser descubierta ni siquiera perturbada, ya que son los ajuares, objetos y pertenencias que acompañan en su viaje al más allá a los indígenas fallecidos, ubicados en cementerios o territorios  sagrados  y  que  generalmente  incluyen  metales  como  el  oro.  Ambos,  entierros  y  guacas,  son descubiertos porque al parecer generan a partir de la interpretación de una variada serie de “rastros”, signos o evidencias, a manera de luces o fuego fatuo, ruidos, raps, sensaciones térmicas y presencias fantasmagóricas que son consideradas supersticiones o fenómenos parapsicológicos estudiados por esta ciencia o para otros, seudo ciencia. No obstante, parece ser que al menos en algunos casos, así trabajan los guaqueros o saqueadores de tumbas indígenas. Se cuenta incluso que las personas apegadas a estos bienes materiales quedan como encadenadas o atadas a ellas, a veces casi literalmente y por ello se menciona que “asustan” o “espantan”, formando parte del rico folclor popular colombiano de los barrios tradicionales como José María Cabal, La Merced, Santa Bárbara, San Antonio o El Molino en Guadalajara de Buga; San Antonio en Cali, La Candelaria en Bogotá y de muchos otros países como Inglaterra, Escocia, España.

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