
En ese sentido el concejal James Henan Gómez Serrato, precisó que por ello se le está pidiendo a la Fiscalía, al CTI la colaboración también, porque a diario se notan hechos de sangre, robos, asaltos y hasta extorciones al parecer desde la cárcel, sin que exista captura de persona alguna, pese a la cuantiosa inversión que hace el municipio de Buga en aportes para dotación de equipos de comunicación, para la movilidad, combustible, entre otros que se han aportado a la fuerza pública en aras de contribuir al proceso de seguridad ciudadana.
Desde luego que cualquier calificativo que los bugueños y gentes de bien den a los controles y esquemas de seguridad adelantados por los organismos del Estado, quedarían cortos ante la zozobra que a diario estas mismas comunidades deben padecer.
El Presidente de la corporación edilicia en Buga, Carlos Londoño, indicó que resulta de suma importancia que al recinto Manuel Antonio Sanclemente, donde sesiona la corporación, hayan asistido el Secretario de gobierno, doctor Jaime Alberto Ochoa; los comandantes del primer distrito y estación de policía Buga, del comandante del batallón Palacé, el director zonal de la Fiscalía Buga, entre otras personalidades del orden estatal, para que atiendan el clamor de las comunidades en lo referente a tantos actos delictivos, sin que hasta el momento se hayan presentado capturados por ello, o que den resultados oportunos a las investigaciones que se hayan o estén adelantando sobre estos temas.
“Y es que no cabe lugar que mientras en municipios como Tuluá se estén dando operativos oportunos y positivos contra la delincuencia, y aún más, Guacarí con menos pie de fuerza que Buga, en la ciudad del Milagroso ni siquiera las cámaras de vigilancia, seguridad o como les quieran llamar registren estos actos ilícitos”, precisó el cabildante Andrés Felipe Moncayo Zapata.

Ante este incierto panorama de zozobra e inseguridad por el que atraviesa Guadalajara de Buga, y que no es solo de ahora, porque al analizar las estadísticas esto viene desde hace unos 15 años atrás, sólo nos resta encomendarnos al Santísimo, para que nos proteja como siempre lo ha hecho con su verdadero ejército de Ángeles y Querubines.